¿CÓMO LOGRAR UN CAMBIO DE CONCIENCIA EN REVOLUCIÓN?
“La gran mayoría, de la minoría, de las venezolanas y venezolanos que de manera general rechazan la vigencia y accionar del Proceso Revolucionario Bolivariano, están en su fuero interno de acuerdo con los principios, valores, motivos, experiencias, y enseñanzas que encierra y les brinda gratuitamente a sus vidas el Proceso Bolivariano en sí. Pero, el hecho es que no se puede estar en y dentro de la oposición y a la vez cerrar filas, rodillas en tierra, en el Proceso Revolucionario Bolivariano. La razón del por qué no, es obvia…no se puede estar al mismo tiempo con la Verdad y la mentira. La Verdad engrandece y fortalece, la mentira en cambio, envilece, destruye, y aniquila a sus huéspedes.
Entonces, para lograr una sana y dinámica transición de un estado de conciencia al otro, todos sus integrantes (ellas y ellos) deben ser Conmocionados para poder cambiarles sus puntos de vista. Esto, será posible, si realmente les importa el bien-estar de sus vidas. Y, esto es así, porque si como Estado, Nación, Pueblo, e individuos, identificados de una u otra forma con el Proceso Revolucionario Bolivariano, queremos conquistar a alguien – llámese este un colectivo en particular–, para que actúe de acuerdo al ideario que impulsa el Proceso Revolucionario Bolivariano, entonces, cada Revolucionario debe utilizar todo lo que tenga en su particular arsenal de la artillería de las ideas de grueso calibre para colocar en franca y radical duda, ante ellos mismos y el mundo, lo que dicen creer y manifestar. Y, sacudir su fe y conciencias hasta su mismísimo fondo, mientras que con la mayor pasión y precisión humanamente posible, nos aseguramos de sustentar nuestros puntos de vista, obras, y realidades, con fuerte y profunda evidencias; hasta el punto donde con Claridad Meridiana Revolucionaria puedan ver la Verdad en lo que creemos: La continua construcción y profundización a la par de los tiempos de un nuevo sistema político, económico, social, y humanitario…el así llamado por muchas voces progresistas del mundo El Socialismo del Siglo XXI.
Pero por encima de todo fatal y perverso triunfalismo se debe estar plenamente consciente que esa transición de un estado de conciencia a otro no se realizará con las consabidas fanfarrias de trompetas para que todo el mundo se entere y sea glorificado y mitificado, según convenga, por los medios de comunicación del Estado y por supuesto, del otro lado de la acera, satanizados y despedazados por la canalla contrarrevolucionaria de los medios de comunicación opositores nacionales y del mundo.
No, por supuesto que no, pero si a través de la Palabra en Acción y la Realidad Concreta e Inamovible de la Obra Realizada gracias a la Conciencia y Corazón de los Visionarios y Hacedores de la Revolución Bolivariana…el ¡Pueblo Venezolano, Humilde y Trabajador; su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Leal a su Compromiso Patrio y a su Comandante en Jefe; y al Presidente de todas las venezolanas y venezolanos, Hugo Rafael Chávez Frías, por su Entrega Total en la Realización de sus Obligaciones y Responsabilidades Constitucionales con lo Mejor de su Corazón e Inteligencia.”
Y, para finalizar esta reflexión traigo a colación un poema de Liam Mac Vistin, titulado:
Tuvimos una Visión…
En la Oscuridad de la Desesperanza, tuvimos una Visión. Encendimos la Luz de la Esperanza y ésta no fue Extinguida. En el Desierto de la Desilusión, tuvimos una Visión. Plantamos el Árbol del Valor y Floreció. En el Invierno de la Servidumbre, tuvimos una Visión. Derretimos la Nieve del Letargo, y el Río de la Resurrección Corrió por él.
Enviamos nuestra Visión flotando como un Cisne en el Río, y la Visión se volvió Realidad; *el verano se convirtió en Invierno; la Servidumbre se volvió Libertad y ésta te la Dejamos a Ti como Herencia.
¡Oh! Generaciones de Libertad, Recuérdennos…las Generaciones del Presente… y Venideras, “Hacedores de la Visión Revolucionaria Bolivariana.”
PD: Esta frase está invertida a propósito y el párrafo final no forma parte original del poema en sí.
aahq. Blogger Social – Enero 02 de 2010